¡Se buscan hombres fieles! Este debería ser el letrero que cada iglesia tendría que poner en la puerta de entrada de su lugar de cultos. Es increíble como se ha perdido esta virtud entre los hijos de Dios. Después de meditar arduamente en el asunto he llegado a la conclusión de que el motivo por el cual se ha perdido esta virtud es debido al egoísmo y orgullo que se ha desarrollado “misteriosamente” en el liderazgo y membresía de la iglesia. La verdad es que sí hay fidelidad en la iglesia de hoy: fidelidad hacia uno mismo de uno mismo y para uno mismo, pero esto en realidad no es fidelidad si no intereses personales y deseo de auto exaltación.
"Tened vuestra cintura ceñida y vuestras lámparas encendidas;
sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que, cuando llegue y llame, le abran en seguida.
Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá y hará que se sienten a la mesa y vendrá a servirles.
Y aunque venga a la segunda vigilia o a la tercera vigilia, si los halla velando, bienaventurados son aquellos siervos.
Pero sabed esto, que si supiera el padre de familia a qué hora el ladrón había de llegar, velaría ciertamente y no lo dejaría entrar en su casa.
Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis el Hijo del hombre vendrá».
Entonces Pedro le dijo:
—Señor, ¿dices esta parábola a nosotros o también a todos?
Dijo el Señor:
—¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su casa para que a tiempo les dé su ración?
Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, lo halle haciendo así.
En verdad os digo que lo pondrá sobre todos sus bienes.
Pero si aquel siervo dice en su corazón: “Mi señor tarda en venir”, y comienza a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y a beber y a embriagarse,
vendrá el señor de aquel siervo en día que este no espera y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente y lo pondrá con los infieles."
(Reina Valera Revisada (1995) Bible Text. 1998 (Lc 12.35-46). Miami: Sociedades Biblicas Unidas.)
FIDELIDAD
1. f. Lealtad, observancia de la fe que uno debe a otro.
2. Puntualidad, exactitud en la ejecución de una cosa.
(Diccionario Real Academia Española.)
Fidelidad como bien define el diccionario significa lealtad de una persona hacia otra y, en el cristianismo, también a Dios, por lo tanto uno no puede ser fiel si no tiene a alguien a quien rendir esa lealtad y también que ejecute con exactitud las instrucciones que esa otra persona le da. Alguno dirá que él solo debe lealtad a Dios y no a los hombres, ésta siempre ha sido la mejor excusa para hacer lo que a uno le da la gana y quedar bien, sin embargo la Palabra de Dios nos dice otra cosa.. Y si la fidelidad sólo se le debe a Dios entonces para que están las autoridades y para que los ministerios y cual es el orden estructura y gobierno de la iglesia, y como se puede imponer disciplina en la iglesia si no se reconoce la necesidad de fidelidad en la iglesia. Colosenses 1:7; 4:7,9; 1 Corintios 4:1,2,17; Filipenses 4:3
Es evidente que en primer lugar nuestra fidelidad es a Dios y eso significa que nos comprometemos a obedecer todos sus preceptos y mandamientos, por lo tanto podemos deducir que ser fiel a Dios es lo mismo que ser obediente a Dios, entonces porque hay hoy en día un espíritu de rebelión e insumisión no respetando las autoridades que Dios ha puesto en la iglesia ya sea a nivel internacional, nacional o local. Alguno dirá que no muestra obediencia porque Dios ya no está con el líder o ministro, o que se ha desviado de la verdad y por lo tanto debe obedecer antes a Dios que a los hombres. Esta es otra de las excusas que algunos dan para hacer lo que les da la gana y quedar bien, sin embargo ésta como la anterior excusa son simplemente pretextos para exaltar el orgullo y ego de la persona en cuestión pues ésta pretende tener la verdad por encima de la iglesia y del cuerpo ministerial que Dios a puesto para guiarla. Dónde está aquél espíritu de lealtad a Dios y a su iglesia pese a que tengamos un líder desleal por encima de nosotros, esto demostraría nuestra plena confianza en que Dios tiene el control de todas las cosas y que él dará el pago a cada cual justamente. Les recuerdo la historia de David con Saúl como un ejemplo de fidelidad aún en el caso de que ciertamente nuestras autoridades superiores estén erradas (1 Samuel 26), pero les aseguro que ese no es el caso de la iglesia actualmente.
¿Qué ha ocurrido para que la fidelidad se convierta en infidelidad y la lealtad en deslealtad? La respuesta en muy sencilla: Desobediencia. La desobediencia es producida o bien por falta de conocimiento o por violación voluntaria de lo que se conoce. Para el primer caso mi consejo es: Instrúyase, ore, cultive su vida con la Palabra de Dios y deje que Dios revele a su vida su verdad. Para el segundo caso: Arrepiéntase y vuélvase a Dios guardando la revelación de Dios que ha venido a su vida, pierda su egoísmo y no se deje engañar por el diablo, sométase a Dios.
Concluyendo, la fidelidad es una virtud que está en desuso en la iglesia y si ésta no impera tristemente hay que admitir que su antónimo, la infidelidad, es quien domina. Se busca pues, hombres y mujeres fieles a Dios que guarden Su Palabra, serás tu uno de estos cristianos fieles, espero que si. Puedes participar en este blog haciendo tus comentarios sobre este tema, bendiciones.
Lecturas a estudiar sobre este tema: 1 Timoteo 3; 2 Corintios 10-13; 2 Timoteo 2:1-7; 2 Tesalonicenses 3:14; Hebreos 13:17; 1 Pedro 4:15-19.